EL ÚLTIMO LIBRO DE JOSÉ LUIS CASTILLEJO
En 1968 se inician en España la primera experiencia creativa apoyada en la computación desarrollada en una entidad pública, la Universidad de Madrid. Algunos artistas y creadores habían hecho intentos de utilizar ordenadores para generar formas plásticas que no consolidaron una línea de producción estable. Pero hasta que se pusieron en marcha los Seminarios del Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid no un hubo una sistemática ordenada y organizada actividad alrededor de las posibilidades de la informática en la creación como ya estaba sucediendo en otros países.
Desde 1968 se ha investigado en España las posibilidades de que los ordenadores sean una herramienta más. Desde el principio de la utilización de computadoras en el arte se ha elucubrado sobre su papel en lo creativo, sobre la posibilidad de que las máquinas tengan la capacidad humana de imaginar, es decir, de crear imágenes.
Castillejo pretende utilizar también la computación, y lo hace para dar un paso más allá en su proceso de desposeer al libro de lo literario: computeriza su escritura moderna. Un ordenador al que se
le transmite unas reglas genera automáticamente todo un libro de 490 páginas.
