Ciberart 1999
En este principio del milenio – que, según aolbunos, hace ya tiempo que terminó – es incuestionable la imparable imbricación entre cultura, ciencia y tecnología. A partir de esta premisa es posible deducir que, entre ellas, existe una relación de interdependencia, la cual, siguiendo a Mense-Aranowitz, estaría necesariamente marcada por el signo de la complejidad. De esta forma, las perturbaciones que acontecen en cada uno de estos campos terminan traduciéndose en incidencias que, por encima de las posibles y necesarias disidencias, van modificando nuestra percepción de ese contiuum que se ha dado en llamar cibercultura